"You're going to need a bigger boat."

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lunes, 19 de febrero de 2018

Películas recién vistas: PANTERA NEGRA






Una pieza más en el serial cinematográfico Marvel, que ya cumple diez años. Se dice pronto. Actualmente, la franquicia Marvel es una máquina de hacer dinero de proporciones desaforadas, que permite que más y más personajes se vayan incorporando al universo fílmico y al imaginario colectivo de quienes nunca han conocido los tebeos.

Ahora le toca el turno a T'Challa, Pantera Negra, que ya apareció en Capitán América: Civil War, y que ahora retorna en solitario. Muerto su padre, T'Challa es el nuevo rey de Wakanda. Pero esto solo es el principio… Los guionistas rebuscan en el pasado del personaje y se traen a Killmonger (con una nueva identidad) y a M'Baku, el poderoso guerrero cuyo avatar es el gorila blanco. También aparecen Zuri, la hermana de T'Challa, y otros personajes inventados para la ocasión, dentro de una historia entretenida pero alargada y previsible hasta la última escena y que da vueltas sobre sí misma en un intento de ocultar que termina donde empieza, sin más. Y ese es el principal problema, porque ya sabemos cómo termina, simplemente porque hemos visto el trailer de Infinity War antes de empezar. Así de fácil.

Marvel ha puesto en marcha la máquina de propaganda, como Warner hizo el año pasado con Wonder Woman. Si aquella se presentaba (y era recogida por algunas personas como) un alegato feminista, esta llega con el marchamo de dar protagonismo a la raza negra. Pasando por alto lo reaccionario e interesado que resulta relacionar ciertas ideas con "el malo" (cosa que ya hacía Christopher Nolan con Bane en la tercera entrega de El caballero oscuro), la reivindicación se queda en algo bastante blandito y no afecta a los elementos fundamentales: Wakanda sigue siendo una monarquía, hay un final algo paternalista… como si fuera un producto comercial, vaya.


Sí es cierto que la inspiración africana permite que el film sea enormemente vistoso en el diseño de producción, y es igualmente cierto que reconforta demostrar que es posible que sean los blancos quienes tienen papeles secundarios, y sí, cuenta con el multipremiado Kendrick Lamarr en la banda sonora… pero en conjunto, el film no presenta ningún elemento que tenga que dar demasiado miedo al hombre blanco. ¿Alguien lo esperaba, en serio? Aparte de la apabullante exhibición de escultural belleza física que hace todo el reparto (en serio, son todos guapísimos, ellos y ellas), y de lo desatado que está Andy Serkis en el papel de Klaw, esta Pantera Negra no deja de ser una película perfectamente apta para niños (no hay más que ver las maravillas tecnológicas de Wakanda, tienen de todo), lo cual, naturalmente, no tiene nada de mal... siempre que nadie espere otra cosa.

En resumen: entretenida pero muy, muy mejorable. Y desde luego, a años luz de los tebeos escritos por Christopher Priest o Don McGregor, que por cierto Panini acaba de recuperar en un par de tochos de esos suyos...

PS. Hay escenas post-créditos, naturalmente.

lunes, 29 de enero de 2018

Películas recién vistas: TRES ANUNCIOS EN LAS AFUERAS


Una película sobre la pena, y las consecuencias de la pena. Una película sobre el mal, y las consecuencias del mal. Una película sobre las acciones, y las consecuencias de las acciones. Una película sobre la violencia y las consecuencias de la violencia.

Eso es lo que plantea Martin McDonagh en Tres anuncios en las afueras. Un film que no dejará a nadie indiferente, que hace pensar, impactante, con un equilibrio perfecto y casi inverosímil entre la comedia y el drama, entre la emoción y la parodia, entre la sobriedad y el desatino, que nos cuenta la historia desgarradora de una madre que, incapaz de superar el trauma del asesinato de su hija, emprende una campaña contra las autoridades locales, a las que acusa de pasividad… haciendo algo que tiene unas consecuencias inesperadas a su alrededor.

Desde el principio, la película dinamita los tópicos y desarrolla a sus personajes de manera brillante y sorprendente. A ello contribuye el estado de gracia de la totalidad del reparto, empezando, claro está, por la inmensa Frances McDormand, siguiendo por los estupendos Woody Harrelson y Sam Rockwell, y sin olvidarnos de actores de carácter como Peter Dinklage, Clarke Peters o John Hawkes. La realizacíón, modélica en todo momento

En resumen: ve a verla ya. Y que nadie te cuente nada antes de entrar.

, no hace sino redondear la solidez de la historia que cuenta.

viernes, 19 de enero de 2018

Películas recién vistas: MOLLY'S GAME



La historia real de Molly Bloom, basada en el libro de la propia Molly, es la base sobre la que Aaron Sorkin construye su primera película como director, tras una larga y exitosa carrera como guionista. El escritor de la magistral La red social (y creador de la inolvidable El ala oeste de la Casa Blanca) debuta en la dirección con un film realizado a ritmo de ametralladora, que mantiene el interés durante sus 140 minutos y que se beneficia además del estupendo trabajo de su pareja protagonista, los guapísimos, estilosos, intensos y maravillosos Jessica Chastain e Idris Elba.

Sin dejarse llevar por los siempre efectivos tópicos de las películas de juicios, Sorkin estructura el film con flashbacks y no tiene miedo de recurrir a un artificio narrativo que muchos ignoran o desprecian, y que sin embargo es enormemente efectivo cuando se sabe usar, como en este caso: la voz en off. La propia Molly narra su asombrosa historia, marca el ritmo de la narración y nos lleva de la mano a través del recuento de su relación con su implacable padre (Kevin Costner), su ascensión y caída en el mundo del esquí y su ascensión y caída en el asunto de las timbas de póquer superexclusivas. Hay de todo en la historia de Molly, desde luego, y Sorkin sabe sacarle partido a la historia.

El film está realizado con un estilo nervioso, vibrante, que recuerda poderosamente al de Goodfellas, aunque sin conseguir llegar a la perfección de la conjunción de la mano maestra de Martin Scorsese y el montaje de Thelma Schoonmaker (pero tampoco es una triste copia sin alma como era La gran estafa americana). Sorkin entrega un film que engancha y que no oculta los grises de la historia de Molly, todo un personaje, desde luego. Un triunfadora en los negocios a base de iniciativa, tesón, inteligencia… y saber aprovecharse, como ella misma reconoce, de unos cuantos ludópatas degenerados con miles y miles de dólares de sobra, muchos de ellos además conocidísimas estrellas de Hollywood.

En resumen: magnética a más no poder.

miércoles, 17 de enero de 2018

Recién leído: LEGADOS DEL UNIVERSO DC



Casi en el mismo momento en que dinamitaba su continuidad con Los Nuevos 52, DC rendía, con esta serie limitada, homenaje a sus décadas anteriores de historia y personajes, de la mano de Len Wein y toda una pléyade de artistas muy vinculados a distintas etapas de la editorial, como George Pérez, Jerry Ordway, Dan Jurgens, José Luis García-López, Andy Kubert, Walt Simonson y muchos otros.

En esta serie limitada de diez capítulos, y con un planteamiento similar al de Marvels, Len Wein usaba a un ser humano normal (en este caso, un policía en vez de un fotógrafo) como hilo conductor de la narración, que se convertía en un repaso a la rica historia del universo DC, un grupo de personajes e historias que es una gozada descubrir o redescubrir, y que en este siglo siguieron siendo revisitadas hasta la llegada de Los Nuevos 52. 

La llegada de la trinidad compuesta por Superman, Batman y Wonder Woman; el origen del resto de héroes clásicos DC y la formación de los grupos señeros como la Sociedad de la Justicia, la JSA o la Liga de la Justicia, y de otros menos conocidos como la Patrulla Condenada o los Metal Men, y la sucesión de eventos cósmicos que arranca con Crisis en Tierras Infinitas, son el objeto de los cinco primeros episodios, vistos siempre a través de los ojos atónitos de Paul Lincoln, fascinado por los héroes y por lo que simbolizan.




En los demás capítulos, Wein repasa acontecimientos como La muerte y regreso de Superman, la llegada de Bane, la Noche Final, la dramática transformación de Hal Jordan en Parallax, Crisis de Identidad y sus consecuencias… Además se incluyen piezas breves en las que Wein se centra en ciertos personajes, con especial acierto en la que sirve de homenaje al Sargento Rock, ilustrada, cómo no, por Joe Kubert.

Estos dos tomos son una verdadera guía de introducción al universo DC, realizada además por varios de los más grandes artistas, muchos de ellos muy vinculados a la historia de la editorial. Este tipo de historias es un recurso que las dos grandes, Marvel y DC, utilizan para repasar y homenajear su larga trayectoria y sus vastos universos, a veces con acierto, como en este caso, a veces con menor fortuna. ECC recopiló estas historias en dos tomos de tapa blanda, y acaban de aparecer incluidas también en la colección antológica Novelas Gráficas DC.

En resumen: esta es una de esas ocasiones en las que los personajes DC molan como tienen que molar. No siempre ocurre.

martes, 2 de enero de 2018

Rodeado de relecturas presenta... PRÍNCIPE VALIENTE, LA REINA DE LA OSCURIDAD


A mediados de los noventa, caía en nuestras manos un tomo en tapa blanda (de grafismo bien feo, por cierto, la edición) que recopilaba una serie limitada de cuatro capítulos, en la que el protagonista, el Príncipe Val de Thule, uno de los grandes clásicos del mundo de las viñetas, vivía una aventura de tono oscuro y crepuscular. Cortesía de Charles Vess y Elaine Lee al guión y John Ridgway al dibujo (y con portadas de Mike Kaluta), Val se convertía en el depositario de la esencia de Camelot, tras la caída de Arturo en la batalla de Salisbury. El aire feneciente y fúnebre de la historia entronca con la parte final de la leyenda, el fin del sueño, que tan bien retratara la inigualable Excalibur de John Boorman.

Vess y Lee arrancaban la historia con la mencionada batalla, en la que Mordred asesinaba a Arturo y también moría atravesado por Excalibur. Pero la maléfica Morgause (o Morgana), aliada con los pictos, conseguía arrebatar la legendaria espada de su depositario, Gawain, y también raptar a la nieta de Arturo y legítima heredera al trono, y llevársela con ella a su reino de las inhóspitas Órcadas, junto a Galan, el hijo menor de Val. Un maduro Val, tras un encuentro con un Merlín que se desvanece en brazos del dragón, emprende camino junto a la doncella Nimue hacia el reino de Morgause, pensando que su hijo mayor, el pelirrojo Arn, ha muerto en Salisbury, como tantos otros caballeros…





La gravedad y el dramatismo presentes en la historia no impiden a Vess y Lee desarrollar a sus personajes, alejándose de tópicos y de épicas rimbombantes. Morgause es inquietantemente humana en su maldad. Los pelirrojos escoceses con quienes Val traba amistad son un clan bullicioso, como lo eran las relaciones entre los caballeros de la extinta Mesa Redonda, y el patriarca bromea con su hijo Rory, como el padre de Val lo hacía con su primogénito cuando éste regresaba a Thule de lustro en lustro. El final agridulce encaja perfectamente con el desarrollo de la historia. El sueño terminó, pero la esperanza prevalece, encarnada en Ingrid y en Galan.

El cómic mantiene la ausencia de bocadillos de la tira original de Foster, un homenaje al original que no impide una lectura fluida. Ridgway opta por una sobria composición de página huyendo de artificios, y su estilo clásico y tenebrista aporta el tono perfecto para la historia, que tiene entidad propia y que no se queda en una mera cita, sino todo lo contrario. Escenas como las del funeral de los hijos de Morgause, o la primera aparición de Val atravesando el mar de cadáveres y despojos de Salisbury, le permiten lucirse a lo grande. El color de Curtis Woolbridge es algo irregular aunque complementa bastante bien el trabajo de Ridgway, pero las páginas, como se puede ver, aguantarían perfectamente el ser publicadas en el sobrio blanco y negro original.

En resumen: un estupendo relato, y un perfecto complemento a las historias clásicas de Foster. Imprescindible para fans de Val, y de las buenas historias de aventuras. Esperemos que alguien se anime a reeditarlo algún día...

lunes, 1 de enero de 2018

Recién leído: PETER PARKER, THE SPECTACULAR SPIDER-MAN TPB 1



Esta nueva serie, el enésimo reinicio de una cabecera del trepamuros, se revela realmente interesante, y destaca además en mayor medida dada la evidente pérdida de impulso en los últimos meses del Miles Morales de Brian M. Bendis y del Asombroso Spiderman de Dan Slott (sobre todo del primero), y de lo anodino de otros ajeos arácnidos (con la evidente excepción de Spiderman 2099, donde Peter David sigue demostrando lo grande que es).

Chip Zdarsky es un tipo que se defiende tan bien escribiendo como dibujando, ya está firmemente asentado en Marvel, sin dejar de lado otros trabajos que ya podemos leer en castellano, como Sex Criminals junto a Matt Fraction o Jugghead junto a Erica Henderson. Su Spiderman es fresco, metepatas y encantador a la vez, capaz de hacer los peores chistes mientras pelea con los malos. Como debe ser, vaya. Además Zdarsky aprovecha tanto ideas del pasado como nuevos personajes para darle nuevos quebraderos de cabeza al siempre atribulado Peter Parker.

Y además, Marvel apuesta fuerte y pone al mando del dibujo al espléndido Adam Kubert, que una vez más demuestra que posee un talento asombroso para la narrativa gráfica. Kubert es simplemente uno de los mejores, a años luz de la mayoría de los dibujantes de Marvel y DC ahora mismo.

Panini publica los primeros capítulos de esta serie en el número 135 de la serie mensual del personaje, a la venta esta semana. En vez de crear un nuevo tebeo mensual de Spiderman en España (ya serían cuatro), Panini opta, como con Spiderman y Masacre, por alternar esta nueva serie en su contenedor mensual, lo cual es un acierto en parte y un error en parte, como siempre. Un acierto para fans que quieran leer contenidos variados, un error para fans que quieran seguir una sola serie.

En resumen: al loro. Esperemos que no se desinfle en próximas entregas.


lunes, 25 de diciembre de 2017

Películas recién vistas: STAR WARS. LOS ÚLTIMOS JEDI



Partamos de la base de que nos hemos hecho mayores, y no hay más que ver a Luke Skywalker para demostrarlo. El peso icónico de las películas clásicas para nuestra generación sigue presente, pese a que se han quedado bastante antiguas en muchos aspectos, no tanto en otros. Ahora que el poder de la Fuerza es el poder de Disney, todo ha cambiado. Y en el caso de Los últimos Jedi, desde luego, ha cambiado para bien.

Veamos. En esta película, como en El despertar de la Fuerza, hay cosas que siguen siendo un poco sosas, en particular el (ejem) líder supremo "carapasa" Snoke y el elemento maléfico en general, pese a que Kylo Ren mola bastante más ahora. Hay personajes que siguen siendo desaprovechados, como la capitana Phasma. Hay momentos "porque sí", muchos (en particular uno protagonizado por Leia)… Hay concesiones a la mercadotecnia (nuevas naves y personajes, nuevos bichos adorables), hay inevitables referencias a momentos de las películas clásicas… La falta de aristas, la apelación a la nostalgia y la mercadotecnia, esos implacables jinetes del Apocalipsis del siglo XXI (el cuarto caballo se lo disputan los correctores ortográficos y los vídeos virales), están ahí. Es un signo de los tiempos, y hay que aceptarlo.

Pero, si en El despertar de la Fuerza se optaba por una descarada repetición del esquema de Una nueva esperanza, que restaba fuerza a los arrolladores nuevos personajes de la saga (Rey, Finn, Poe Dameron), en Los últimos Jedi todo lo clásico queda mucho mejor encajado, y las referencias, que las hay, no se interponen en el camino de la historia y permiten que sean los nuevos héroes galácticos quienes lleven la voz cantante. La atención cambia de manera continua de espacio mientras sigue los distintos argumentos del film (cosa que sí comparte con El imperio contraataca), y durante dos horas y media la acción desenfrenada no se detiene. Además, el hincapié en el misticismo y la magia de la Fuerza, algo que solo se esbozaba en la anterior entrega, es acertadísima y no impide que el humor y la acción sean los reyes de la función gracias a un estupendo montaje.

Los últimos Jedi es un carrusel de emociones brillante, con efectos especiales a la altura, con nuevos escenarios y alucinantes localizaciones (como el planeta casino o la alucinante salina donde se desarrolla la batalla final) con intérpretes que bordan sus papeles, tanto los principales como los secundarios que te mantiene dos horas y media pegadito a la butaca viendo cosas molonas, como Poe Dameron derrapando con un Ala-X, sin ir más lejos. Atención especial a Laura Dern, y por supuesto a Oscar Isaac, Daisy Ridley y John Boyega, todos ellos maravillosos.

En resumen: un espectáculo brillante a disfrutar en pantalla grande. 

viernes, 1 de diciembre de 2017

Películas recién vistas: EL AUTOR



Javier Gutiérrez, a quien muchos descubrimos en La isla mínima y que ya lleva largos años en esto del cine y la televisión, es un actor dotado de una personalidad y un magnetismo más que evidentes. En la piel de Álvaro, el aspirante a novelista "de los de verdad" que protagoniza El autor, Gutiérrez se luce en todo momento y aprovecha perfectamente la oportunidad que le brinda un personaje que es todo un caramelo.

La película, además, cuenta con intérpretes más y menos conocidos que dan perfectamente la réplica a Gutiérrez, como María León, Antonio de la Torre o Adelfa Paz, maravillosa en el papel de la portera del edificio en el que Álvaro, completamente desprovisto de talento para lograr su gran meta, busca refugiarse del mundanal ruido para escribir su gran novela… hasta que se da cuenta de que precisamente el mundanal ruido puede ser un material excelente, si uno se aprovecha de él con astucia.

El film dirigido por Manuel Martín Cuenca adapta la novela El móvil de Javier Cercas, y es una acertada reflexión sobre la creatividad y sobre cómo la vida real puede influir en ella. El ritmo no decae en ningún momento, y el guión incluye algunas pinceladas sociales bien colocadas, en la relación de Álvaro con el resto del vecindario. Ya demás, el desenlace sorprende bastante...

En resumen: un buen thriller con un protagonista mayúsculo.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Películas recién vistas: HANDIA



El equipo de guionistas-directores que componen Jose Mari Goenaga, Jon Garaño y Aitor Arregi vuelven a sorprender, como ya hicieron hace tres años con la estupenda Loreak, con esta Handia, basada en la historia real del legendario Gigante de Altzo. Ambos eligen un relato mitad leyenda mitad realidad y lo manejan a su antojo para producir una película de pasmosa belleza plástica de principio a fin, que emparenta a su protagonista con tantos seres diferentes, tantos fenómenos de la naturaleza a quienes el mundo, en distintas épocas, reservó únicamente el papel de monstruos que mirar, que odiar, que perseguir, que despreciar como solo se desprecia a los diferentes.

La historia de los dos hermanos, Miguel Joaquín (aquejado de acromegalia) y Martín (herido en un brazo en la guerra), les enfrenta a un mundo en pleno proceso de cambio. Rodada en un sorprendente y difícil de descifrar dialecto del euskera, la película habla de muchos temas: la tensión entre tradición y modernidad, entre adaptarse y resistir o cambiar aunque eso signifique abandonarlo todo; las secuelas de la guerra, la relación entre un padre y sus hijos y de estos entre sí, la diferencia y muchas otras cosas tienen cabida en esta película magnética, rodada con esmero y con asombroso poderío visual, que recorre distintos países e idiomas siguiendo la estela de la carrera comercial del gigante, y centrándose en su carácter de persona, de ser humano.

Manteniendo un difícil equilibrio entre el cuento de género y el realismo, Handia triunfa en todos los sentidos con un reparto de excelentes intérpretes, y con un cuidado trabajo de trucaje visual para simular la descomunal anatomía de Miguel Joaquín, encarnado por Eneko Sagarduy.

En resumen: colosal.

lunes, 30 de octubre de 2017

Películas recién vistas: THOR: RAGNAROK


Esta es una película que confirma algunas cosas que ya sabíamos. Esta será una crítica sin spoilers, aviso.

Por un lado, se confirma la consolidación del universo cinematográfico Marvel, que no deja de crecer e incorporar nuevos personajes, ambientes y nombres de relumbrón a sus películas. En este caso la maravillosa Cate Blanchett, bordando al detalle su papel de villana de la función.


Por otro, remachado queda que James Gunn es sin ninguna duda el creador con más personalidad del universo cinematográfico Marvel. Si la sorpresa de Guardianes de la Galaxia Vol. 1 era grande, la confirmación de que su acierto no fue casual la tenemos en el vol. 2. Es una capacidad de mezclar lo cómico y lo dramático, la carcajada y la emoción verdadera, y hacerlo en el momento justo; de convertir lo que podría ser una chufa en una magnífica película.

El talentazo de Gunn queda patente en el gran número de momentos en los que Thor: Ragnarok fracasa en ese empeño. Hay momentos con gracia, muchos; pero también hay momentos en que los chistes no solo no tienen gracia, sino que son redundantes (no hace falta que todos los personajes sean graciosillos) o lo que es peor, están fuera de tono con los personajes y con el momento en el que suceden.

Thor: Ragnarok es un entretenido espectáculo de 130 minutos que mezcla dos historias: por un lado, la mítica-fantástica, que involucra a los asgardianos y a la irrupción de Hela; y por otro, la aventurera-espacial, que traslada la acción al Sakaar de Planeta Hulk. Tras un primer tramo excelente y loco, el film resiste su metraje sin resultar aburrido, pero se resiente de una carga humorística excesiva que choca frontalmente con algunos de los momentos clave del enredo. Está claro que Taika Waititi y sus guionistas, Craig Kyle, Chris Yost y Eric Pearson, han recibido un encargo y lo han cumplido: mezclar las dos tramas de una manera fluida, introducir un humor descacharrante al estilo James Gunn, y contentar así la reivindicación de que Hulk retorne a las películas Marvel (y vender más muñequitos, claro).


Si la parte asgardiana está realmente bien resuelta (con un humor que funciona, y con impagables sorpresas que no desvelaré), pese a que algunos giros son simples excusas para "citar" momentos de los cómics (todo lo que rodea a Skurge, por ejemplo), la parte que transcurre en Sakaar, exceptuando la colosal pelea entre Hulk y Thor, renquea porque confunde las gracietas con la gracia, resulta previsible (incluso sin haber visto el trailer) y parece literalmente "metida con calzador" en el asunto. Los recursos de guión para mezclar ambas tramas son perezosos y faltos de garra, como lo son algunos de los desarrollos de las mismas. La estética de la película está llena de color, incluso  chillona en muchos momentos, y funciona gracias a la estupenda labor del reputado Javier Agirresarobe. Pero la estética no es el problema, como tampoco lo es el que el Hulk digital esté mucho, mucho mejor resuelto en unas escenas que en otras (¿añadidos de última hora? Probable). El problema es el entramado del guión, muy muy mejorable, y su irregular tono.

Mientras Chris Hemsworth, Tom Hiddleston, Mark Ruffalo o Anthony Hopkins siguen demostrando lo idóneo de su elección para sus respectivos roles, un siempre bienvenido Idris Elba regresa con algo más de presencia en la trama que en las dos anteriores películas. Karl Urban en el papel de Skurge el Verdugo (pese a su carita de cordero degollado) y Tessa Thompson como la Valquiria sin nombre de pila (y algo falta de una personalidad y de unos atuendos más conseguidos) no desentonan demasiado, aunque sus personajes podrían tener mucho más desarrollo. Por su parte, el Gran Maestro encarnado por Jeff Goldblum no acaba de convencer (de hecho ni siquiera empieza).


La película marca un cambio de estatus para el Thor fílmico. Será interesante ver hacia dónde discurren los caminos de Thor en sus siguientes apariciones… Para empezar hay un detalle, que no revelaré, que choca frontalmente con el trailer, ya visto por ahí, de Avengers: Infinity War.

En resumen: como dijo alguien que sabe mucho más que yo de esto... entretenida, pero mejorable.